Existen empresas con Alma

¿Alma en la empresa? La cara de perplejidad que puso A. G. cuando le mencioné que existe una mejor manera de dirigir su pequeña empresa familiar mientras hablábamos sobre su estrategia de expansión, me dio la clave sobre el artículo que enviaría a “Coaching Magazine”.

Sara Ferreras

La posibilidad que he tenido de acompañar como Coach en procesos de cambio cultural y transformaciones organizacionales me ha dado la posibilidad de observar cómo numerosos líderes y directivos han aprendido a liberar el alma en sus empresas, demostrando que es posible cambiar la filosofía de los negocios y tener éxito financiero. Todo ello, cuando son capaces de explorar y liderar en base a la realización personal, la responsabilidad social y el cuidado del medio ambiente.

La transformación organizacional es similar a la transformación personal. ¿Qué es lo que hacemos cuando ayudamos a una persona a diseñar su plan de transformación? Sabemos que ésta no será evolutiva si no les retamos a ahondar en su sentido de identidad y misión cuestionando las “herramientas” más poderosas de que disponen: sus valores y creencias.

Hoy podemos afirmar que los valores sostenidos por empresas exitosas son similares a los valores sostenidos por personas exitosas.

¿Cómo lo consiguen? Cuidando y liberando el alma de cada una de las personas que conforman la organización, alentándoles a ser todo lo que pueden llegar a ser, permitiéndoles poner en funcionamiento sus valores más profundos y consiguiendo una visión para la empresa basada en valores positivos y en la creatividad del personal.

La organización como máquina se transforma en la idea de organización como organismo viviente.
Seguramente si te pregunto a ti lector, cuáles son los objetivos que buscas para ti mismo y para tu organización no andarás muy lejos de responder acerca de cómo lograr los niveles más profundos de creatividad y los niveles más altos en la productividad.

Mi respuesta es bien sencilla: la satisfacción de las necesidades humanas del personal, el cuidado ambiental y la responsabilidad social son las claves para lograr aumentos de productividad y de creatividad en todas las áreas de la empresa.

Quien eres, y lo que representas es tan importante como lo que vendes.
La transformación organizacional comienza con un cambio en los valores y las conductas de los líderes. La organización no se transforma, la gente sí. Por tanto ésta emerge de la transformación personal, y ocurrirá sólo si hay voluntad de parte del líder y de toda la dirección de la organización de vivir de acuerdo a valores que estén más centrados en el bien común que en el propio interés.

Sólo cuando el líder cumpla con lo que pregona y las conductas y los valores adoptados estén completamente integrados al sistema de gestión de los recursos humanos, se logrará que el cambio en la cultura impregne los niveles operativos de la organización. Para que una empresa logre el éxito a largo plazo debe primero convertirse en un organismo viviente e independiente que refleje los valores colectivos de todo el personal.
Como dice Richard Barrett en su libro “Liberando el alma de las empresas”: La tarea consiste en crear esta entidad: darle a la compañía un sentido de misión y visión para liberar el alma de su organización. La empresa debe tener su propia identidad, independiente de la de los líderes. La fuerza será directamente proporcional al grado en que la cultura organizacional busque el bien común. Cuando las personas le encuentran un sentido a su trabajo, se conectan con su nivel más profundo de creatividad y su grado más elevado de productividad.

¿Por qué es tan importante este cuidado del personal? Por algo muy sencillo: la energía que la gente utiliza preocupándose por cuestiones personales o resolviendo emergencias, reduce su habilidad para concentrarse en el trabajo.

Las personas más efectivas lo son porque mantienen todos los aspecto de su vida en equilibrio. Esto también es cierto y necesario en las organizaciones efectivas buscando el equilibrio emocional, mental y espiritual en cada uno de los que componen la organización.

Si deseamos dotar a nuestra empresa del alma necesaria, y para ello preguntamos a nuestros colaboradores acerca de sus valores internos, éstos nos hablarán de los valores espirituales tales como la confianza, la honestidad, la integridad, la compasión y la generosidad, y veremos cómo éstas son muy importantes para ellos. Si logras que tu organización funcione de acuerdo a estos valores, estarás consiguiendo un organismo viviente con necesidades físicas, emocionales, mentales y espirituales.

Bienestar físico
Está determinado por el éxito financiero. Es la fuente de energía que mantiene viva a la empresa. Las finanzas son a la empresa lo que el agua, el alimento y el aire son a los seres humanos. El problema es que los líderes, a través de los indicadores financieros se centran en el pasado. No dicen nada sobre los factores que determinarán el éxito financiero futuro: la satisfacción del cliente, la moral del personal, la cohesión interna, las alianzas estratégicas, la innovación y la productividad.

Relación entre las Necesidades Humanas y las Motivaciones Personales

Relación entre las Necesidades Humanas y las Motivaciones Personales

Bienestar emocional
Está determinado por lo bien que se siente acerca de sí misma y la calidad de sus relaciones. La efectividad, productividad y calidad es lo que se mide a este nivel. El personal de todos los niveles necesita tener un fuerte sentimiento de amistad y conexión con sus colegas y supervisores. Sin estas relaciones es raro que contribuyan más de lo que se les pida. También es muy importante para las personas saber que la organización para la que trabajan promueve la justicia, la igualdad y el reconocimiento.
Quieren poder tener libertad y enorgullecerse de su trabajo.

Bienestar mental
Está determinado por lo abierta que esté la empresa a la retroalimentación, tanto interna como externa. Sin aprendizaje, el personal no puede progresar.
Aprendizaje que contribuya a mejorar los productos y servicios. Alimentan la autoestima y la moral del personal.
Aprendizaje que contribuya al crecimiento interno. Alimentan la creatividad.

Ambos son muy importantes, aunque fomentar la creatividad es mucho más importante que fomentar el conocimiento. Walt Disney consideraba la creatividad como algo tan importante que le pagaba a su personal más creativo más de lo que se pagaba a sí mismo, y la buena noticia es que éste es un don que todos tenemos.

Bienestar espiritual
Determinado por su grado de conexión interna y externa. La cohesión interna, la cooperación, el trabajo en equipo, las alianzas estratégicas, la responsabilidad social, etc. son el tipo de indicadores que se utilizan para mediar la salud espiritual.

Cuando el personal comparte una identidad, trata de encontrar una visión común y de vivir los mismos valores, trabaja unido por el bien común, participando en aprendizajes colectivos y desarrollando una fuerte lealtad hacia la compañía. Cuando el personal es alentado a encontrar un sentido de realización a través de su trabajo, a dejar una contribución en su comunidad y a servir a la humanidad o al plantea, ofrecen los máximos niveles de motivación, creatividad y lealtad.

Te invito a dirigir creyendo en el capital humano y capitalizando el talento de la organización. ¿Te animas?

Autor: Sara Ferreras
Coach empresarial especializada en Administraciones Estratégicas y en procesos de cambio cultural planificado. Transformaciones Organizacionales. Auditorias de gestión Balance Scorecard. SMS Consultants. Aplicación de las Cultural Transformation Tools.

Articulo publicado en Coaching Magazine Nº2

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