
Uno de los desafíos es asegurarme que represento los intereses de los miembros de América Latina. Durante las reuniones me aseguro de que las decisiones que se toman tengan en cuenta la situación global y no sólo la americana o la europea.
La colaboración es uno de los valores clave de la ICF
Ha trabajado durante 15 años en el desarrollo de ejecutivos como coach, facilitador y entrenador. Tiene experiencia con líderes de más de treinta países de America Latina, Europa, Asia y África. Obtuvo su Doctorado y maestría en Psicología Organizacional en la Universidad Internacional Alliant, en Alhambra, California; y su Maestría en Counseling en la Universidad de California en Northridge. Se certificó como Coach en Newfiled, y es Professional Certified Coach por la ICF. Actualmente es el primer latinoamericano que sirve en la Junta Directiva Global de la International Coach Federation.
Damián, cuéntame un poco de tu carrera profesional y cómo te involucraste en el campo del coaching.
Me gradué por la Universidad de Buenos Aires con una licenciatura en Psicología. Hace veinte años, cuando emigré a los Estados Unidos, fui a la Universidad de Northridge donde obtuve mi maestría en Counseling, y a la Universidad Alliant donde obtuve mi maestría y doctorado en Psicología Organizacional. Trabajé como consultor internacional para Personnel Decisions International y tuve la oportunidad de trabajar como coach, consultor y facilitador en más de treinta países. Cuando dejé la compañía, aunque tenía varios años de experiencia como coach de ejecutivos, quería tener una credencial que me diera credibilidad como coach, y obtuve mi credencial con Newfiled Network, y luego mi credencial como Professional Certified Coach por la ICF.
¿Porqué emigraste en los años noventa a Estados Unidos?
Decidí emigrar por varias razones. Primero la situación económica no era muy buena en Argentina. Después empeoró aún más. Mis padres son los dos psicólogos y aunque nunca nos faltó nada, tenían muchos desafíos para desarrollar sus prácticas privadas como profesionales. Mis tíos que vivían en Los Ángeles desde hacía ya varios años y que habían alcanzando una situación económica muy buena, me invitaron a vivir con ellos por un tiempo y explorar la posibilidad de quedarme. Todo funcionó bien. Llegué a Los Ángeles con todos mis ahorros, que eran 400 dólares, y tuve que aprender inglés. Conseguí mi primer trabajo como psicólogo con latino americanos con problemas de alcohol y me otorgaron la visa de trabajo.
¿Porqué un psicólogo apuesta por el coaching?
Es una pregunta interesante. Mi madre después de 40 años como psicóloga clínica sacó su certificación de coach, hace dos años, y actualmente es coach mentor en una de las escuelas de Coaching más prestigiosas de Buenos Aires, en la Escuela de PNL y Coaching de Lidia Muradep. Te tengo que contar que mi hermano, Ariel Goldvarg y su esposa también son coaches. Mi hermano fue el que me motivó a que obtuviera mi certificación formal como coach ontológico para poder trabajar juntos en proyectos. Aunque venía trabajando como coach durante varios años, no tenía ningún entrenamiento formal y por eso decidí sacar mi certificación y la credencial de la ICF. Empecé a facilitar grupos a los diecisiete años y siempre me gustaron los grupos y el trabajo organizacional. A los diecinueve años ya era director de actividades recreativas para niños, colonias de vacaciones como director y ya coacheaba a los coordinadores. Terminé mis estudios de Piscólogía a los veintiun años y empecé a trabajar como psicólogo con una orientación psicoanalítica hasta que emigré a los Estados Unidos y me formé con un modelo cognitivo. Aunque tengo mi licencia como Terapeuta de Familias y Parejas en California, hace quince años que me dedico a dar coaching a ejecutivos de compañías Fortune 100 y también sin fines de lucro y gubernamentales. Actualmente estoy trabajando como coach en varias organizaciones de las Naciones Unidas.
Hay muchos psicólogos que últimamente están apostando al coaching porque lo ven como una salida laboral. El enfoque es diferente. En terapia se busca aliviar los síntomas y disminuir los problemas emocionales y mentales. Sín emnargo en Coaching el trabajo del coach no es “curar” o “arreglar”. Su trabajo de coach es asistir a la persona a desarrollar todo su potencial para alcanzar sus metas. La ICF define el coaching como “la colaboración con los clientes en un proceso creativo y estimulante que les sirva de inspiración para maximizar su potencial personal y profesional”. Muchas de las habilidades que tienen que aplicar un psicólogo y un coach son similares pero como el objetivo es diferente considero que cualquier psicólogo que desee trabajar como coach debe de sacar su certificación. Con el comité de la ICF estamos trabajando en el desarrollo de los requisitos qué van a ser requeridos en el futuro para poder ser miembro de la ICF, y probablemente el entrenamiento como coach va a ser uno de ellos.
¿Cuál es la ventaja de sacar la credencial con la ICF?
En este momento la ICF cuenta con 16.000 miembros en 90 países de los cuales 6.000 tienen sus credenciales. La credencial da credibilidad profesional porque significa que estás alineado a estándares éticos y prácticas profesionales que definen a la profesión de coaching. Como te explicaba antes, aunque muchas de las habilidades que aplica un psicólogo o un consultor son similares a las que aplica un coach, son profesiones diferentes, con objetivos diferentes en la práctica, por lo cual requiere un entrenamiento específico. Hoy en día son muchas las organizaciones de negocios y de gobiernos que para emplear coaches requieren que se tenga la certificación de la ICF.
Según tu experiencia, teniendo en cuenta que has trabajado en más de 30 países, ¿crees que existe un concenso respecto de lo que es el coaching y cómo se aplica en la práctica?
Aunque hay un consenso sobre que es coaching, en América Latina la mayoría de escuelas de coaching tienen una orientación ontológica, pero no es así en el resto del mundo. Hay muchas formaciones que aplican modelos diferentes, herramientas diferentes y vocabulario diferente. Lo que tienen en común es el objetivo, lo que quieren lograr y una cantidad de habilidades básicas, primarias o elementales que son consistentes con la profesión de coaching, no importa dónde se apliquen. Las once competencias que aplica la ICF permiten evaluar nuevos coaches y son el criterio que también utilizan las escuelas de coaching aprobadas por la ICF para examinar a sus alumnos.
¿Cuál crees que es la situación del coaching a nivel internacional como profesión emergente? ¿La ves madura? ¿Cuál crees que es el desafío principal de la profesión para progresar y sostenerse de cara al futuro?
Mucha gente considera que la profesión de coaching está en la etapa de la adolescencia, definiéndose. No hay duda que hay personas y compañías que están invirtiendo en coaches y que producen resultados asombrosos. Es una profesión que no es una moda. Se va a seguir desarrollando y creciendo pero necesita que se invierta en investigación, no solo en cómo funciona sino también en los resultados de la inversión. Cada vez hay más estudios enfocados en ROI (Return On Investment).
¿Cómo te involucraste con la ICF al punto de llegar a ser el primer latino que sirve en la Junta Directiva Global?
Cuando empecé a participar de las reuniones de la ICF a nivel local en Los Ángeles y a participar en las conferencias globales, en seguida me sentí muy cómodo. La gente tenía una cualidad que no tenían las personas de otras asociaciones a las que pertenecía, y en seguida me empecé a interesar y a colaborar hasta que ingresé en la Junta Directiva del Capítulo de la ICF en Los Ángeles con la responsabilidad de convocar conferenciantes para las reuniones mensuales. Después me ofrecí para colaborar en la conferencia y me llamaron para participar en el comité organizador. También me ofrecí como voluntario para ser evaluador y exáminar a nuevos coaches. Toda la experiencia en estos ámbitos me preparó para poder ingresar en la Junta Directiva Global. Fue muy laborioso trabajo pero muy gratificante. Me hice nuevos amigos y también pude ayudar a algunos colegas a conseguir trabajos y ellos también me sugirieron trabajos a mí.
¿Y cómo se produce el salto desde el trabajo local a la Junta Directiva Global de la ICF?
Lo importante es involucrarse y trabajar. A mucha gente le gustan los títulos pero no hacen el trabajo que se requiere. Todos los años la ICF envía a todos los miembros una lista de oportunidades para comprometerse como voluntario. Mi objetivo es que haya más miembros de América Latina implicados en los comités, haciendo presentaciones en las conferencias y dándose a conocer a nivel global. Hay mucho talento y es importante que sea apreciado por colegas de todo el mundo.
¿Cuáles son los desafíos que tienes como miembro de la comisión directiva de la ICF?
Uno de los desafíos es asegurarme que represento los intereses de los miembros de América Latina. Durante las reuniones me aseguro que las decisiones que se toman tengan en cuenta la situación global y no solo la americana o europea. Hay varias personas que tienen la misma agenda que yo y eso hace que sea más fácil. En particular la nueva presidenta Giovanna D´Alessio, de Italia, está muy comprometida con el desarrollo de la ICF en Iberoamérica. Otro desafío es la cantidad de material que hay que leer y preparar para las reuniones. Hay mucho trabajo que se está haciendo y hay que estar al día respecto a lo que pasa con las credenciales, con el desarrollo de la marca, con los capítulos, con las conferencias, etc.
¿Cuáles son los intereses característicos de la comunidad iberoamericana a diferencia de la norteamericana o europea?
En el estudio global de clientes de coaching, la investigación desarrollada por la ICF el año pasado, demuestra que la gran mayoría de las personas buscan servicios de coaching para aumentar su seguridad personal, conseguir un balance entre el trabajo y el hogar. También manejar sus negocios más efectivamente, clarificar sus oportunidades de carrera o mejorar sus relaciones con otras personas. No hay información referente a si las prioridades son diferentes en diferentes partes del mundo pero es un tema interesante para seguir investigando.
La ICF ¿está creciendo en América Latina?
La Junta Directiva aprobó en julio del 2009 una estrategia que incluye el desarrollo de la ICF en América Latina. Desde que asumí mi responsabilidad como miembro de la Junta me estoy reuniendo mensualmente con los presidentes de la ICF de los capítulos de América Latina para darles apoyo, compartir recursos y aprender uno de los otros. Ha sido una experiencia muy positiva y estoy comprometido con brindar todo el apoyo posible. El Capítulo de ICF Argentina, realizó en marzo la primera actividad educativa con Leonardo Walk, y el 16 de abril presenté un taller sobre “Preguntas Poderosas” en la que asistieron más de ciento treinta personas. También aproveché para reunirme en Santiago con el presidente de ICF Chile. En Uruguay presenté un taller sobre coaching global colaborando con la formación de la asociación de coaches del Uruguay que está trabajando junto con la ICF. En junio estaré presentando sobre las 11 competencias de la ICF en Caracas para la comunidad de coaches de Venezuela.
¿Cuántos coaches de América Latina pertenecen a la ICF? ¿Cuántos están certificados como ACC, PCC o MCC?
Hay 412 miembros en América Latina, de los cuales 124 están certificados. 82 tienen un ACC, 37 PCC y 5 MCC. Los países con más miembros certificados son Colombia, México y Puerto Rico (en ese orden).
¿Qué está pasando en la ICF respecto de los cambios en el sistema de credenciales?
El año pasado se informó a los miembros que se iban a reemplazar los tres tipos de credenciales por uno único, siguiendo estándares globales determinados por la ISO. Al final, los miembros de la ICF dieron feedback a la Junta Directiva de que esos pasos no eran los más apropiados y como resultado este año, la Junta Directiva designó un comité para revisar el programa de credenciales y proponer cambios para el futuro con el feedback de una mayor cantidad de miembros y organizaciones afectadas por los cambios como por ejemplos las escuelas de coaching. Por ahora todo va a quedar como está, al menos en los próximos dos años.
¿Cuál es tu opinión personal respecto de que la ICF ofrezca una única credencial con estándares internacionales de calidad como la ISO 17024?
La idea original me pareció muy buena y yo personalmente creí que tener una única credencial con estándares internacionales sería muy positivo para la profesión. El problema es que el ajuste se ve muy complicado puesto que los estándares son muy difíciles para implementar. Había un plan pero se dejó de lado puesto que muchos miembros y líderes se opusieron. Hay un comité que va a estudiar posibles escenarios para que la Junta Directiva Global pueda tomar una decisión y se está involucrando a más miembros este año.
¿Cómo van los planes para la organización de la primera conferencia latinoamericana de Coaching que tendrá lugar en Lima, en julio?
Estamos muy contentos porque Cecilia Cosamalón y todo el equipo de ICF Perú han estado trabajando mucho para que la conferencia sea un éxito. Recibieron más de 20 propuestas de talleres de varios países y estarán confirmando el programa prontamente. Va a ser una oportunidad excelente para el intercambio de conocimientos entre colegas de toda América Latina. Ya está confirmado Julio Olalla como uno de los presentadores.
¿La Conferencia Internacional de la ICF en Fort Worth, Texas, presentará algún tema novedoso?
Todavía no están decididos los temas a presentarse pero se espera un formato diferente y actividades especiales para celebrar los quince años de la ICF. El año pasado tuve el honor de participar en el comité planificador de la conferencia de Orlando y aunque hubo mucho trabajo el me trajo un nivel de satisfacción enorme. Este año también hay representación de América Latina en el comité organizador, con Laura Fierro de México que está comprometida en que la conferencia sea realmente global. A diferencia de otros años las personas que quieran presentar en español podrán hacerlo asistidos con traductores al inglés. También se está planificando que haya traducción al español en las dos actividades plenarias.
¿Cuál es el enfoque estratégico de la ICF para este año 2010?
La ICF estará enfocada en desarrollar su marca (branding) que la hace única y diferente en comparación con otras asociaciones de coaching, el desarrollo de un proceso de otorgamiento de credenciales más eficiente y el fortalecimiento de los capítulos de la ICF en todo el mundo.
Thomas Leonard fundó tanto la ICF (International Coach Federation) como la IAC (hoy denominada International Association of Coaching). Sin embargo, se perciben distintos procedimientos de certificación, competencias e incluso estilos. ¿Crees que puede existir algún acercamiento, acuerdo o fusión entre ambas asociaciones en el futuro?
La colaboración es uno de los valores clave de la ICF y se están buscando diferentes mecanismos para colaborar con otras asociaciones y organizaciones. La Junta Directiva tiene interés en involucrar no solo a los miembros sino también a otras asociaciones con el objetivo en común de desarrollar la profesión de coaching. Que yo sepa, aún no hay nada definido sobre esta unión en particular.
¿Cuál es tu visión como líder de la ICF?
Mi visión es hacer de la ICF una federación realmente global que provea una oportunidad para el desarrollo del arte, ciencia y práctica del coaching teniendo en cuenta a los miembros de todo el mundo y ofreciendo espacios de aprendizaje, intercambio y mejoramiento, no sólo a nivel personal y profesional sino también para que el mundo sea un lugar mejor para todos.
¿Qué debe hacer un miembro, certificado o no, para colaborar con la ICF en el mercado latino?
La mejor manera de colaborar es involucrarse. Participando en actividades organizadas localmente, haciendo presentaciones en conferencias, siendo voluntario para traducir, ofreciendo su experiencia para el beneficio de otros colegas…


























Damián hizo una excelente labor conectando a los latinos con la ICF. No sólo tuvo en cuenta a los que viven en países hispano parlantes, sino también a los que vivimos itinerantes por el mundo.
Mil gracias por tu labor Damián… te vamos a extrañar!
Muchas gracias por esta entrevista, me ha gustado mucho.
Yo voy a iniciar proceso de mentoring para certificarme como PCC, animo a los que empiezan en coaching actualmente o están pensando en formarse como Coach Profesional.
Damian estuvo con nosotros el pasado fin de semana dentro de nuestro proceso de certificación para la ICF.
Realmente fue un privilegio para mi.
Damian, con tu presencia, tu esencia y experiencia confirmaste mi vocación de coach, lo cual agradezco.
Saludos