Un buen coach puede ayudarnos a superar problemas, a neutralizar lo negativo, a resolver nuestros excesos y defectos; pero también a mejor explotar lo positivo, y cultivar la calidad de vida en el desempeño profesional. El objetivo de aprovechar bien nuestras fortalezas y obtener mayor satisfacción profesional, se nos olvida a veces; pero resulta cada día más importante.
Mientras convenimos en que la autotelia (finalidad u objeto de una actividad en sí misma, como ocurre, por ejemplo, en el juego) contribuye a la satisfacción profesional, solemos pensar que el perfil del directivo es típicamente exotélico; que su actividad es siempre un medio para llegar a los fines perseguidos. En su rol de líder, el directivo parece tener siempre la cabeza en las metas perseguidas, mientras su atención se reparte de modo que dificulta la concentración; se diría que la satisfacción profesional queda, sobre todo, para los trabajadores del saber, que aun pueden entrar en los estados de flujo —de máximo rendimiento y disfrute— de que nos habla el profesor Csikszentmihalyi. Pero también hay espacio para la autotelia en directivos y empresarios.
Autor: José Enebral Fernández
Publicado en: Coaching Magazine 05
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Coaching y autotelia, para mejorar la satisfacción profesional del directivo






















