
Aunque diez personas mueren en nuestras carreteras cada día, Gran Bretaña tiene uno de los índices más bajos de accidente, y se espera que baje aún más. Sin embargo las fatalidades aumentarán considerablemente en los países en vías de desarrollo en cuanto el uso del vehículo se amplíe.
En cuanto a lo que concierne a Gran Bretaña, la educación ha sido mencionada tanto como el problema y la solución, y pocos lo han contradicho –si la definición de educación es lo suficientemente global. Desafortunadamente, la mayoría de la gente considera que la educación automovilística y vial es lo que se obtiene del profesor de la autoescuela al principio de tu carrera automovilística, y no se ve como un proceso de un aprendizaje continuo en el que todos nosotros somos el engranaje.
El problema es que los profesores nos enseñan cómo aprobar un examen más que cómo convertirnos en buenos conductores. Debido al fracaso de la Agencia de los Estándares de Conducción (DSA) a la hora de modernizarse (en términos de la técnica, los aspectos mentales y emocionales de la conducción, la metodología educativa y el examen), la habilidad e influencia de un instructor están muy limitadas por las demandas de la prueba y la economía del trabajo.
A pesar de este proceso ineficaz, y porque los coches modernos normales son relativamente seguros y fáciles de conducir, la mayoría de la gente sabe lo que deben hacer cuando se encuentran tras el volante. El problema es que la gente no hace lo que se supone que deben hacer.
Sospecho que el tema es algo diferente en otros países en vías de desarrollo, puesto que más y más gente empieza a conducir, y desde lo que pasa a continuación, se puede decir que el asunto es aleatorio como mínimo. Nuestro sistema de educación del conductor y en particular el DSA, deberían ajustarse mejor a un país donde el conocimiento sobre la conducción y cómo conducir y utilizar las carreteras caminos con seguridad está muy poco extendido.
Los coches modernos pueden ser seguros en términos de frenos, de la dirección, y estar protegidos ante cualquier choque, pero no son tan seguros como deberían ser si se fabricaran para el transporte y no tanto para la exhibición personal. Si fuera ilegal que los fabricantes vendieran los coches con unos niveles inadecuados dentro del funcionamiento, podrían ser más ligeros, más económicos y ecológicos, y su carrocería podría ser más suave. Aún así, el tiempo en que se haría un viaje, variaría muy poco del tiempo en que se realiza hoy.
Lo que vemos aquí es el aspecto primitivo de la naturaleza human dándole rienda libre por una alianza impura de la clase dirigente automovilística, del gobierno y de la industria del motor que nos permite seguir matándonos unos a otros. ¿De qué otra manera es posible que uno apoye una economía de capitalista que se sigue sosteniendo sólo mientras nosotros seguimos comprando y apostando por un juego donde la banca siempre gana? Pongamos primero a las personas y todo eso cambiará.
El juego continuará todavía durante un tiempo, así que, ¿qué podemos hacer nosotros para hacer nuestras carreteras más seguras, a pesar de los poderes y fuerzas superiores y de aquellos conductores poco desarrollados que tienen poco interés en hacerlo? Es un problema de la educación automovilística y vial, por supuesto, pero no del cómo conseguirlo, hecho por la DSA. ¿Qué hace que la gente deje de hacer lo que saben que deberían?
Aquí ofrezco hay una lista parcial de esas cosas, no necesariamente en orden de la importancia: distracción, cansancio, aburrimiento, frustración, la presión del tiempo, competitividad, inatención, ego, tensión, estrés, miedo, satisfacción personal o autocomplaciencia. Todos estos son estados mentales o emocionales. Es algo común en la capacidad humana el manejar por uno mismo todas estas cosas con facilidad, pero no nos enseñan esas instrucciones emocionales en la escuela, y la DSA no examina a los conductores sobre esas pruebas.
Hay una manera de enseñar esas habilidades y entender que eso es completamente diferente al acercamiento preceptivo que prevalece y que trata este problema directamente. Mientras que se desarrollan naturalmente las habilidades físicas de los conductores, el proceso realza continuamente sus habilidades de observación, manejar sus emociones y su sentido de responsabilidad personal. El hecho trabaja en la persona entera: el cuerpo, la intelecto y las emociones.
Me ha gustado descubrir que la Escuela Británica del Motor (BSM) está adoptando este método, por lo menos en parte, para entrenar a sus profesores, pero la enseñanza no puede ir más allá hasta que el DSA cambie el examen de conducir. No se quede sin respirar…
Antes de que nos dejemos el “cómo” a un lado, a continuación digo algo en qué pensar. Hay algunos periodistas, algunos profesores de autoescuela, y también muchos conductores, particularmente aquellos que son miembros del Instituto de los llamados Motoristas Avanzados y similares, que adoptan la actitud arrogante de que la mayoría de los conductores son idiotas que no saben “cómo”.
Aparte del hecho de que esta actitud limita a esos “sabelotodos” a tener una vida rodeada de idiotas, también es seguro partir de una fuente de frustración e impaciencia, y ciertamente ese pensamiento no es un estado sano para un conductor. Si consideramos el punto de vista de que otros usuarios de la carretera hacen lo mejor que pueden con las circunstancias, el aprendizaje, la concentración y los miedos que tienen, les trataremos con bastante más compasión y consideración. Y, como resultado, nosotros mismos nos convertiremos en mejores conductores y más seguros.
Hay otra casta de motorista que clama contra los límites de velocidad, las cámaras fotográficas y los baches de las carreteras. A mí tampoco me gustan esas cosas tampoco, pero necesitamos recordar que están allí por una razón: para frenarnos, para aminorar la marcha. La velocidad no es el único factor influyente en accidentes, ni siquiera el más significativa, pero hace que cada accidente sea peor. No comulgo con la idea de que el único propósito de las cámaras fotográficas y radar es hacer dinero: las autoridades tienen muchas maneras más fáciles de hacer eso.
Admitámoslo, si todos fuéramos más maduros y capaces de autorregularnos benévolamente además de con buen juicio, no habría ninguna necesidad de cámaras fotográficas o de mojones en la carretera -o incluso de límites de velocidad. Estas cosas existen porque somos demasiado inmaduros para conducir de forma responsable si no las tuviéramos, y demostramos esa inmadurez de una forma mayor si seguimos protestando contra esas normas.
La tarifa relativamente baja de accidentes automovilísticos en Gran Bretaña anima y alienta la satisfacción personal y autocomplacencia del sistema y organizaciones automovilísticas. Aparte, esa tarifa también autoriza a la delincuencia de los conductores, calmándolos con una sensación falsa de seguridad. Cada muerte en carretera es demasiado.
Podemos hacer algo mejor, pero requiere alistarse y enrolarse en un pensamiento y en un acercamiento diferente por completo. Sobretodo se requiere de voluntad política y la colaboración desinteresada entre organizaciones de conductores y usuarios de carretera. ¿Es mucho pedir la posibilidad de ahorrar diez vidas humanas cada día
Por Sir John Whitmore (Daily Telegraph).
Traducido por Ángel F. Briones-Barco.
Referencias bibliográficas:
- Jose Ignacio Rodríguez, “Los puntos ya salvan vidas – Revista Tráfico”. Tráfico y Seguridad Vial. Septiembre-Octubre 2006. 19-25.
URL: http://dgt.es/revista/num180/pdf/num180-2006-p.porpuntos.pdf – Consultar “Tráfico penalizará la compraventa de puntos del carnet de conducir si detecta picaresca” (La Vanguardia. 4 Octubre 2006) y “Las sanciones del nuevo carnet por puntos se demoran hasta un año” (URLS: http://www.lavanguardia.es/gen/20061004/51285952170/noticias/trafico-penalizara-la-compraventa-d
e-puntos-del-carnet-de-conducir-si-detecta-picaresca-internet-alfredo-perez-rubalcaba-trafico-otrpress-europa.html y http://blogs.periodistadigital.com/ultimahora.php/2006/10/05/las_sanciones_del_nuevo_carnet_por_punto)
- 12 Junio 2006. URL: http://paulita-pukis.blogspot.com/2006/06/exito-del-carnet-por-puntos-en-europa.html
- John Whitmore. “Road safety is no accident.” The Daily Telegraph. 5 Mayo 2004. URL: http://www.telegraph.co.uk/motoring/main.jhtml?xml=/motoring/2004/05/05/emrwho05.xml

























